¿Has sido victima de un delito de stalking o sexting?

¿Te has sentido [email protected] vía whatsapp?, ¿Han divulgado imágenes privadas tuyas sin consentimiento? Este tipo de conductas ya se consideran delito grave.

Los nuevos delitos de sexting y stalking: ser un cansino o un caña hueca ahora ya puede salir muy caro. Los abogados penalistas en Madrid, como Ospina, tienen nuevos delitos que añadir a su cartera. El sexting y el stalking se han convertido en delitos que pueden salirnos muy caros.

La Audiencia Provincial de Alicante acaba de dictar una sentencia de quince meses de prisión a un hombre que se dedicó a enviarle 469 mensajes de Whatsapp a su  ex pareja a lo largo de unos veinticinco días.

En resumen, estos dos nuevos delitos se encuentran dentro del ámbito de las relaciones sentimentales: el delito de stalking se trata de un delito de hostigamiento y el de sexting es un delito referido a la divulgación de la intimidad.

 

El delito de hostigamiento (stalking)

Se trata de una modalidad de delito de coacción. Se ha tenido que “inventar” este nuevo término por la insuficiencia de los delitos anteriores para abarcar al nuevo tipo de delitos.

Este tipo nuevo de conductas podrían calificarse de extrema gravedad aunque no responden como tales a los delitos de coacciones ya que falta el elemento de violencia o las amenazas. Pero este tipo de hostigamiento aunque no presente ningún tipo de violencia si que provoca inseguridad, miedo y afecta a la libertad de la víctima en cuestión debido a su constante reiteración.

Es un tipo específico del artículo 172 ter CP que está hecho para castigar el acoso continuado a una persona, tanto por el hecho de perseguirla, buscarla reiteradamente sin su consentimiento afectando esto a la vida diaria de la persona.

Como bien nos explica el abogado penalista que mencionamos arriba, el delito se agrava si la persona en cuestión es la mujer pareja del imputado. De acuerdo con el Tribunal Supremo, el bien jurídico que pretenden proteger se trata de la libertad del individuo y el derecho a vivir en tranquilidad.

Volviendo a la sentencia anterior que usamos como ejemplo, esta sentencia se dictó viendo evidente la intención del susodicho era ejercer un control sobre la víctima. Esto en más de 450 mensajes en los que le preguntaba dónde se encontraba o exigía su vuelta inmediata a la casa.

 

El delito de revelación de secretos íntimos (sexting)

El segundo delito novedoso en el ámbito de las relaciones sentimentales se trata del delito de revelación de secretos íntimos del afectado. Está tipificado en el art. 197.7 CP. Se basa en el envío a través de cualquier aparato telefónico o de las redes sociales de imágenes o grabaciones de vídeo íntimas en las que aparece la otra persona.

Aunque estas imágenes fueron en un principio tomadas con consentimiento de la otra persona, su envío a terceros no está.  Además de no contar con el consentimiento de la parte implicada, atenta gravemente contra su intimidad y dignidad.

Además de quién haya grabado y difundido imágenes de otra persona sin su consentimiento también se castiga al que reciba estas y también participe en su distribución.

Al igual que en el anterior delito la pena se agrava si el que se encarga de difundir las imágenes es el cónyuge o una persona que haya tenido una relación personal íntima. Además de agravarse si la víctima es menor de edad o una persona con discapacidad.

 

Oportunidad, conveniencia y acierto

Estos dos nuevos delitos que fueron introducidos en 2015 con la reforma del Código Penal son una adaptación de las sanciones penales a la sociedad de la actualidad. Esta nueva realidad está claramente relacionada por el auge de las nuevas tecnologías.

Este tipo de delitos anteriormente no estaban especificados, ya que anteriormente el uso de las tecnologías y las redes no estaba tan extendido entre la población. Al tratarse de conductas tan novedosas estas no estaban tipificadas adecuadamente como sancionables.

Era necesario un cambio nuevo, ya que estas conductas atentan indudablemente contra los derechos básicos de las personas como el de libertad, honor, dignidad e intimidad.

Afortunadamente, si hoy crees haber sido víctima de cualquiera de alguno de estos dos delitos podrás acudir a cualquiera de los despachos de algún abogado penalista y  poner una denuncia.