Avon y su apuesta por la diversidad y la naturalidad

La idea fundamental de este año es que cada persona juegue y muestre el alma que lleva dentro desde lo natural. Esto se ve ya desde los labiales eléctricos que ha propuesto Avon hasta Mac, Revlon o Chanel. Acá profundizaremos en las tendencias de maquillaje para el 2018 según lo último en pasarela y las colecciones de Avon.

En el 2018, el maquillaje promete explorar una gama enorme de estados de ánimo que pueden convertirse en realidad a través del diseño y del color. ¿Cómo te hace sentir el maquillaje? Esa es la propuesta conceptual.

Ya no se trata de modelos a seguir. ¿Quién puede imponernos una tendencia? Las pasarelas son meramente una fuente de inspiración, no un estándar.

La belleza ya no es convencional. De hecho, cada vez se valoran y aprecian más las excepciones. La diversidad es, pues, la nueva normalidad.

Las cuatro estaciones van estar marcadas por la pretensión de frescura y naturalidad. Y, por supuesto, habrá mil formas y mil colores.

Sin embargo, podemos decir que hay un factor común: la búsqueda de reinventar íconos del pasado y la moda vintage.

Make up honesto

Esto es simple. ¿Vieron cómo estaba maquillada Megan de Sussex en la boda real? Prácticamente, parecía no estarlo. O lo que es lo mismo, la consideración de que lo natural es por sí mismo un criterio de belleza.

 

Diferencia invisible con Avon

En este sentido, la idea de la frescura abarca desde el aparentemente look sin maquillaje que comentábamos hasta uno intencionalmente acentuado, pero, ¡ojo!, que acentúa sin transformar.

Por eso están tan de moda los tonos mate y los productos cremosos, que se pueden usar con las manos.

Desnudo luminoso

Destacar sin exagerar. Esa es la premisa. Un maquillaje que pareciera estar hecho para no ser notado. Una mejora que afecta, por sobre todo, a la luminosidad, que la eleva de común a extraordinaria y que se manifiesta en una base transparente.

También se optimizan los tonos de rubor. Se busca favorecer los ángulos naturales del rostro con tonos dorados y luminosos. Se busca dar la impresión de que el color viene de la mismísima piel.

Se emplean lápices labiales y colores en crema indistintamente, aplicados en la piel con la yema de los dedos.

No se trata de una temporada en la que predominen las mejillas recargadas, sino el enfoque minimal y honesto.

Además del dorado, la paleta de colores gira en torno a la tierra: óxido, bronceado, ocre, sepia y té, pero con una calidad suave, deconstruida y vívida.

Los ojos en el centro de la atención

Todo entra por los ojos, dicen. Y esta temporada se apropia del dicho popular.

Por eso, el delineado no se va, simplemente, evoluciona. Así aparecen meras formas sutiles y elegantes hasta trabajos experimentales e irregulares resaltando la fuerza de la singularidad.

Los diseños vistos para esta temporada buscan hacer foco en los ojos para agudizarlos, de modo tal que todo a su alrededor tienda a suavizarse. Y si se destaca una parte, el resto debe atenuarse para generar equilibrio.

¿Recuerdan el principio de la nota? Estados de ánimo, decíamos. Bueno, las pasarelas de este año se destacan por el juego con los estados de ánimo producidos a partir del delineado.

 

Hay miradas que se acentúan en su dureza con una mínima línea recta. Hay otras que se hacen más dulces gracias a esfumados de todos intensos y pasteles.

Maquillaje único

Hasta hace poco tiempo, una idea rectora en el maquillaje era pretender conseguir una piel pura y límpida, hasta llegar a unos labios poderosos.

Sin embargo, aunque el color llamativo ya era considerado como una declaración de maquillaje audaz y, a veces, problemática, estas temporadas proponen comunicar positividad.

La gran técnica de aplicado de color es la difusión. A pesar de que la precisión sigue siendo una opción, esta temporada entra en juego el difuminado y con límites borrados de tonos saturados. 

Para los ojos, la energía se centra en el color aplicado sobre los párpados para levantar la mirada y se aleja del antiguo concepto de desafío. Se construye como una opción casual y relajada.

El corazón de esta tendencia es buscar lo libre de forma descontracturada para encontrar una identidad singular con una piel natural, pulida y limpia.

Un poquito aquí, un poquito allá

Mediante una rápida huella en los párpados, solo un poquito en los pómulos, gracias a un trazo alrededor de las pestañas o acentuando únicamente las esquinas interiores de los ojos. Así se presenta la tendencia más atrevida del año.

Todas estas posibilidades de detalles están acompañadas de brillo. Probablemente, además del concepto de lo natural y de la mano de él, lo que más se destaque es la búsqueda del brillo juvenil.

Además de los tonos pasteles, el brillo adopta fórmulas más agresivas en detalles sutiles en colores metálicos, que remiten a la plata y al diamante.

Ya sea aparentemente espontáneo y de forma libre, medido y exacto a través de un mero detalle… el brillo da movimiento al maquillaje y esto contribuye a su magnetismo.

Aplicado en capas sobre sombras o densamente empastado… siempre produce algo hipnótico usar pigmentos en su forma más pura. ¿Qué otra cosa podría ofrecer tanta fantasía y osadía dentro del maquillaje? ¡Brillo!

 

Resumen de la propuesta para el 2018

La reinvención del delineado mediante el juego, el reinado del desnudo, de la simpleza, de lo natural, de lo juvenil, de lo natural…, la revolución del rosa y las pieles con acabado natural y con toques de luminosidad son algunas de las tendencias de maquillaje para este años.

Solas o combinadas, cualquiera de las tendencias mencionadas subirán la apuesta de cada makeup.