Pizarras blancas para todos

Antes era común ver en un salón de clases el típico pizarrón verde de tiza, algunos se divertían limpiando los borradores y otros no tanto, por la molestia que causa el polvillo en los ojos y a las vías respiratorias. Desde hace unos cuantos años no es lo mismo, ahora existen diferentes tipos de pizarrones, siendo el más común de ellos los blancos.

Los hay con marcos de madera, de aluminio, imantados, pero en todos ellos se escribe con rotuladores, haciendo la labor más fácil y con menos molestias.

Ventajas de usar pizarras blancas

Durabilidad: por lo general, siempre depende de la calidad de los materiales de elaboración, sin embargo, suelen ser muy resistentes. Con las tizas había el problema de que dañaban las fibras de las pizarras; mientras que los rotuladores no afectan en nada a la superficie en cuestión. El único requerimiento, cada cierto tiempo, es una limpieza profunda. A buen cuido pueden llegar a durar aproximadamente los 6 años que toma una carrera universitaria estándar.

Mejor trazo: las tizas no tenían un trazo prolijo y continuo, a veces parecía ser un sucio en el pizarrón; por el contrario, el marcador permite líneas de cualquier tipo bien definidas y limpias.

Mejor contraste: con fondo blanco se nota o percibe más el color en uso, sin importar cuál sea. En cambio, las pizarras clásicas verdes o negras limitan un poco el uso del color, debido a que no todas las tizas marcan con firmeza su valor pictórico.

Borrado fácil: con deslizar suavemente el borrador será suficiente para eliminar lo escrito o dibujado, máximo dos veces sería necesario para que vuelva a su blanco original. Las clásicas de tiza siempre quedaban con una especie de halo como una nube.

No ensucian ni causan alergias: el residuo restante al eliminar el rotulador es muchísimo menor al polvillo de las tizas; por lo que su factor, quizás, más relevante, es que no causan alergias como ocurría con las otras. Bien es cierto que el olor de algunos marcadores origina cierto malestar; no obstante, no es causado por el pizarrón sino por el implemento de escritura. Mientras que con los pizarrones verdes y negros, tantos ellos como las tizas propician el mismo efecto.

Se pueden usar accesorios más cómodos: para incluir una imagen en una pizarra antigua era necesario dibujarla a mano alzada, o por medio de plantillas de madera que se movían constantemente y había que borrar una y otra vez. Para las imantadas hay un gran número de recursos, como figuras o tarjetas de papel o plástico que contienen imanes en el dorso.

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