¿Puedo pactar mi despido con la empresa si mis dirigentes están de acuerdo?

Es común que, en un contexto laboral, ocurra que las relaciones entre el trabajador y el empresario se deterioren hasta llegar al punto de que el trabajador se plantee la opción de no seguir en la empresa.

También puede ocurrir que el trabajador decida empezar nuevos proyectos, teniendo que finalizar su contrato de trabajado.

Cuando esto sucede, el empleado siempre valorará rescindir su contrato con ciertas garantías económicas.

Causas más comunes en la extinción del contrato laboral

  • Muerte, jubilación o incapacidad permanente del empresario: la indemnización que corresponde, en todos los supuestos, consiste en un mes de salario, incluyendo la parte proporcional de las pagas extras.
  • Despido del trabajador por parte de la empresa.
  • Dimisión o baja voluntaria: la extinción del contrato por dimisión del trabajador no comprende prestaciones por desempleo para el empleado.
  • Traslado o modificación sustancial de las condiciones de trabajo pactadas: al tratarse de una decisión ajena a la voluntad del trabajador, este último tendrá derecho a solicitar la prestación por desempleo.
  • Cuando existe justa causa para que el trabajador pueda solicitar la resolución judicial de su contrato de trabajo: el trabajador tendrá derecho a que le sea reconocida la prestación por desempleo siempre que cumpla con los requisitos exigidos.

 

Y ¿si el trabajador quiere dimitir u optar por la baja voluntaria pero plantea al titular de la empresa la posibilidad de pactar su despido para así poder cobrar la prestación por desempleo?

Desde el punto de vista legal, la opción más correcta es que el trabajador rescinda su contrato puesto que no se debe a razones ajenas a su voluntad.

Dicho esto y teniendo en cuenta los riesgos que un despido pactado puede acarrear, el empresario puede acceder (si es que quiere) a pactar el despido para que el trabajador pueda percibir la prestación por desempleo.

 

¿Cuáles son los riesgos de un despido pactado entre empresario y trabajador?

Se trataría de fraude de ley, lo que podría tener consecuencias no solo para el empresario, sino también para el trabajador (Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social). En concreto, pueden enfrentarse a las siguientes consecuencias:

  • Falta imputable a la empresa: la sanción económica que se puede imponer al empresario por incurrir en este tipo de conductas oscilaría entre 6.251 y 187.515 euros.
  • Falta imputable al trabajador: esta conducta podrá ser sancionada con la pérdida de la pensión o prestaciones durante un período de seis meses. En el caso de las prestaciones o subsidios por desempleo o de la prestación por cese de actividad del trabajador autónomo, estas podrían ser sancionadas con su extinción.

 

Como bufete de abogados laboralistas Madrid despidos, si estás pensando en presentar las dimisiones o la baja voluntaria, podemos asesorarte para que no infrinjas ninguna norma legal.